viernes, 2 de noviembre de 2018

La importancia de la educación inclusiva

En los últimos años en Colombia se habla de la importancia de la educación inclusiva, como un modelo de integración que busca fortalecer el ámbito escolar en niños y niñas con necesidades educativas especiales, lo que se pretende es directamente la"inclusión", por ende esto significa atender a la población escolar con calidad, equidad y responder así a las necesidades comunes de esta comunidad. Para lograr este paso se necesita entonces que el sistema educativo aplique condiciones que permitan que la inclusión se vea como un asunto de derechos y valores, lo que esto significa es que se implementen estrategias que sean flexibles e innovadoras para un mayor desempeño educativo.
la educación inclusiva es el modelo que busca atender las necesidades de aprendizaje, considerada como un proceso que toma en cuenta y responde a diversas necesidades asociadas a la discapacidad pero no exclusivamente a ella,lo que implica que los escuelas y colegios deben reconocer responder a la diversidad de cada estudiante atendiendo así a las necesidades que estos sin distingo de raza, religión, condición social o cultural.
así pues uno de los principios básicos de la educación inclusiva es que menciona que cada niño o niña tiene características, interés y capacidades de aprendizaje diferentes. por lo tanto se involucran ciertos cambios y modificaciones en contenidos  y estrategias los cuales logran la inclusión y cumplen el propósito de educar a todos respondiendo a esta gama de necesidades educativas.

Se pretende crear un sistema educativo que se encuentre basado en los principios de inclusión e igualdad presenta muchos retos gracias al mundo globalizado en el que vivimos hoy día. La sociedad de la información y el conocimiento con sus avances tecnológicos ha disparado profundos cambios que aun están en proceso.
según la UNESCO garantizar la igualdad de oportunidades para todos en cuanto a educación se refiere, sigue siendo un gran desafío de escala mundial. El objetivo de desarrollo sostenible(es un programa para erradicar la pobreza mediante la agenda de desarrollo sostenible 2030, garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos) ) en lo que concierne a educación y el marco de acción educativa 2030 hacen énfasis en que la inclusión y la igualdad son los pilares fundamentales de una enseñanza de calidad








EDUCACIÓN INCLUSIVA
La Educación Inclusiva debe ser concebida como un proceso que permite abordar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de una mayor participación en el aprendizaje y reducir la exclusión del sistema educativo.
Esto implica cambios y modificaciones de contenidos, enfoques, estructuras y estrategias basados en una visión común y la convicción de que es responsabilidad del Sistema Educativo educar a todos los niños, niñas y adolescentes.
El propósito de la Educación Inclusiva es permitir que los docentes y estudiantes se sientan cómodos ante la diversidad y la perciban no como un problema, sino como un desafío y una oportunidad para enriquecer el entorno de aprendizaje.
INCLUSIÓN EDUCATIVA
La Inclusión Educativa responde a la garantía del derecho a una educación de calidad, a través del acceso, permanencia, aprendizaje y culminación, de todos los niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos en el sistema educativo, en todos sus niveles y modalidades; reconociendo a la diversidad, en condiciones de buen trato integral y en ambientes educativos que propicien el buen vivir.
La inclusión es un proceso- Debe ser vista como una búsqueda constante de mejoras e innovaciones para responder más positivamente a la diversidad de los estudiantes. Se trata de aprender a vivir con dicha diversidad y sacar lo mejor de esta.
La inclusión busca maximizar la presencia, la participación y el éxito académico de todos los estudiantes.
  • El término “presencia” está relacionado con el lugar en el que son educados los niños, niñas y adolescentes siendo conscientes de que la Inclusión Educativa se entiende muchas veces de forma restrictiva sólo como un asunto de localización, pero también está íntimamente relacionado con su asistencia regular y tiempo de participación con sus compañeros en el aula de clase.
  • El término “participación” se refiere, por su parte, a la calidad de sus experiencias mientras se encuentran en la institución educativa; que incorpora puntos de vista de los estudiantes, y valora su bienestar persona y social. La participación denota el componente más dinámico de la inclusión, donde todos se involucran activamente de la vida de la institución, y son reconocidos y aceptados como miembros de la comunidad educativa.
  • El “aprendizaje” alude a los logros que pueda alcanzar el estudiante en función de sus características, las oportunidades de participar en condiciones de igualdad y cómo la institución educativa da respuesta a sus necesidades educativas.
La inclusión precisa la identificación y la eliminación de barreras- Las barreras son aquellas que impiden el ejercicio efectivo de los derechos, en este caso, a una Educación Inclusiva. Genéricamente, las barreras son aquellas creencias y actitudes que los actores en el escenario educativo tienen respecto a la inclusión (las que se reflejan en su perspectiva hacia cómo hacer frente a la diversidad). Estas, se concretan en la cultura, las políticas y se evidencian en las prácticas escolares generando exclusión, marginación o abandono escolar.
La inclusión pone particular énfasis en aquellos grupos de estudiantes que podrían estar en riesgo de marginalización, exclusión, o fracaso escolar que se encuentren en mayor riesgo o en condiciones de vulnerabilidad y por tanto es necesario que se adopten medidas para asegurar su presencia, participación, aprendizaje y éxito académico dentro del sistema educativo.


ATENCIÓN INCLUSIVA Y ATENCIÓN A LA DIVERSIDAD

Hay quien afirma que la extensión de la reforma educativa ha institucionalizado un discurso sobre la atención a la diversidad, el cual comporta el riesgo de la banalización de este concepto. Se ha entendido, pues, la atención a la diversidad como una necesidad del sistema, un concepto ligado a la concepción comprensiva de la reforma, una obligación para los docentes que han de reflejarlas en sus proyectos curriculares, de centro y de aula, etc., más que una consecuencia derivada de las características básicas de los actos de aprender y enseñar.

Este modelo y conjunto de prácticas no deja de ser interesante, pero no hemos de volcar todo el significado de la atención a la diversidad sobre este tipo de cuestiones solamente. Es decir, y por puntualizar un poco más, si cuando echamos una mirada o preguntamos a los profesores de educación infantil, primaria o secundaria, sólo observamos o constatamos una serie de prácticas consistentes en la creación de determinados rincones o talleres, reducción de grupos, de apoyos de dentro y fuera del aula, del mayor tiempo que dedican a algunos alumnos, o de creación de un horario específico de “atención a la diversidad”, dejamos de percibir el significado profundo y, por consiguiente, la adopción de modelos de comprensión e intervención más adecuados, en el ámbito de la diversidad.




Claramente, la atención a la diversidad no depende exclusivamente de la adopción de un determinado enfoque organizativo, aunque lo incluye, ni depende de la puesta en marcha de una o varias medidas puntuales, aunque son bienvenidos.

La atención a la diversidad es un objetivo que condiciona la globalidad de la escuela como institución y lo que ocurre en ella interpretado desde un conjunto de presupuestos socioculturales acerca del aprendizaje que beben del significado de la relación educativa en el aula, del acto didáctico como acto netamente comunicativo, que consideran la interacción entre las personas como el factor principal que ayuda a construir y organizar el conocimiento, a la vez que interpretan la diversidad como una manifestación de las diferentes ideas, maneras de hacer, intereses y necesidades que confluyen en el aula.

Esta concepción es la que lleva a considerar al aula como un espacio de comunicación y de intercambio y comporta centrar el discurso sobre la diversidad en aquellas decisiones que implican al currículum y su desarrollo. La escuela es un lugar de aprendizaje, también de intercambio, de relación, de comunicación y de encuentro (con diferentes realidades).

La consideración de estos presupuestos sobre la diversidad hace necesaria pensar en la “elección” de la mejor escuela para la misma. Ésta es, sin lugar a dudas, la escuela inclusiva; las prácticas que en ella tienen lugar serían consideradas prácticas de educación inclusiva.

Para romper las prácticas tradicionales asociadas a modelos deficitarios, surge la educación inclusiva. Esta fue vista en un primer momento como una innovación de la educación especial, pero progresivamente se fue extendiendo a todo el contexto educativo, como un intento para que la educación llegara a todos, bajo la consideración de los espacios educativos como lugares en donde en el inicio del siglo XXI íbamos a considerar como una de sus características más importantes la de la diversidad con la que se presentaban, planteando un indudable reto a la sociedad en su conjunto (siendo la educación un sistema obligatorio e intencional, claramente la diversidad con la que se presenta es algo que nos afecta a todos).



¿Cuáles son los principios de la educación inclusiva? Si atendemos al binomio educación inclusiva y diversidad, teniendo en cuenta la misma naturaleza de estos conceptos y de la propia escuela, las características fundamentales de la educación inclusiva podrían ser:
  • Considerar a la inclusión no como un proyecto que afecta a una sola persona.
  • La inclusión necesita de un enfoque global en lo colaborativo, es decir, afecta a las relaciones y a las medidas que se adoptan en el aula, en el centro educativo y en la comunidad en general.
  • La filosofía que está detrás de la inclusión es una filosofía humanitaria, de relaciones humanas, huye, por tanto, de una interpretación exclusivamente tecnológica, organizativa o material.
  • Es por ello que incida y permita retirar los rótulos o etiquetas a las personas. Se trata de describir situaciones y contextos, hay que evitar a toda costa los estigmas causados por etiquetas.
  • No discrimina entre personas con o sin discapacidad, cultura y género, o cualquier otro rasgo personal o comunitario que proyecte como referencia (o diferencia).
  • Es accesible a todo el alumnado de una comunidad educativa, sin ningún tipo de excepción.
  • Todo el alumnado tiene el mismo derecho a acceder a un currículum culturalmente valioso, acorde con su edad y potencialidades, diferenciado hasta presentarse sensible a las personas que aprenden en una determinada situación.
  • Pone énfasis en el respeto a la diversidad entre todas las personas, en el propio ritmo de aprendizaje, en sus manifestaciones personales y culturales, en su cosmovisión, en sus valores, etc.
  • La educación inclusiva considera a la escuela como el más valioso instrumento del sistema educativo, el cual se presenta como organizado e intencional, pero también diferenciado, de preparación para la vida y de facilitación del desarrollo integral de todas las personas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario